18 ago. 2008

¿Y por qué empezamos a hablar de todo esto?

Yo trabajo medio tiempo en una libreria. Vendo libros. El trabajo no es que me estimule intelectualmente ni sea mi sueño dorado, pero me gusta. Practico mi noruego, me da mayor confianza para relacionarme con la gente, el ambiente de trabajo es relajado, mis compañeras son muy amables conmigo, el sueldo es buenisimo, me mantiene ocupada y me hace sentir útil. En fin miles de ventajas. Nunca, pero nunca, tuve un trabajo tan bueno como éste.

Y no es que no haya tenido buenos trabajos. Afortunadamente (o desafortunadamente), yo pertenecí a ese ínfimo porcentaje de personas que no pueden quejarse tanto de su trabajo en Perú. Soy abogada y empezé a trabajar desde antes que terminara la universidad. Por ende mi vida era relajada, pues ni tenía cargas familiares, ni mis papás necesitaban alguna ayuda, asi que todo mi sueldo era absolutamente mio. Me lo gastaba en ropa, fiestas, muchas fiestas (con precios que ni en Noruega a veces) y alguno que otro viajecito, entre otras cosas. No es que ganase una fortuna, pero mas que el promedio si. Pero tampoco no me veía manteniendo una familia solo con mi sueldo. Hubo tiempos de vacas gordas, donde no gastaba ni en el almuerzo, porque todos mis compañeros de oficina eran varones y yo como la única mujer, jamás pagaba la cuenta (bien sinverguenza yo, por supuesto), además tenía un chofer a mi servicio, pues tenia que movilizarme con altos funcionarios, y pues asi era. Y también de vacas flacas, cuando me toco trabajar en un estudio que me decepcionó tanto.... y con una gente!!!

Bueno, a que viene todo esto??? Que ni con las ventajas que tuve en Perú me tocó un trabajo tan bueno como el de hoy: Vino un fisioterapeuta para relajarnos a las chicas de la libreria, todo pagado por la empresa, pues como estamos en época de altas ventas y hay mucho movimiento, no nos vayamos a estresar!!!

1 comentario:

yo misma dijo...

uhh ya me enganché con tu blog, voy desde el inicio.